ASIDONIUM

Mis poemas - www.alfonsosaborido.es - Twitter: @asaborido

Pompas de jabón

¿Jugamos a hacer pompas de jabón?
Construyamos esferas de cristal,
con superficie de arco iris.
Y dentro, tu mirar.
Tus ojos brillantes que me elevan,
y tu piel sencilla y seca,
donde el jabón resbala.
Sopla, crea esferas.
Volemos con ellas,
libres de pieles y espuma.
Caigamos libres por el espacio
hasta el fondo sublime
de nuestras almas.
para allí de nuevo,
inspirar,
soplar,
respirar,
el aire encerrado
para nosotros dos
en nuestra pompa de jabón.

Centrados

Céntrate conmigo.
Giremos al mismo son.
Zumbemos vibraciones
de amor en el espacio,
de tantas vueltas,
a tu alrededor.
Saltemos los abismos infinitos,
volemos y flotemos
sobre nuestro yo.
Desde el firmamento
en forma de estrellas,
observemos nuestros cuerpos,
quietos mientras duermen,
mientras nosotros en viaje astral
atravesamos el Sol.

Tus ojos

Mírame con tus ojos nuevos.
Limpios de pasado,
Del polvo aterrador.
Mírame, házme reflejar en ti.
Como una bola de cristal
Verlo en ellos.
Mi futuro, tu futuro.
Mírame con tus ojos semicerrados
Cuando me sonríes.
O mírame cuando brillan
Con las lágrimas de tu emoción.
Mírame con esos ojos nuevos,
Los tuyos, que me dan la vida,
Y que de noche, se cierran
Al igual que cuando me besas.

Temblores

Tiembla la tierra, olean las aguas
- ¿Dónde estás, amor mío? -
El Norte se pierde. El pánico arrasa.
La oscuridad vence. Los lamentos crecen.
- ¿Dónde estás? Que no te veo -
Las sirenas suenan, las luces son relámpagos
- Te busco y no te encuentro -
Las almas gritan todas
desde la bola azul.
Haití o Chile.
Indionesia o Pakistán.
Da igual si todo tiembla.
- ¿Dónde estás, amor mío
que no vivo si no te siento?

Saber de ti.

Saber de ti,
si en aquellos desiertos vírgenes
queda aún las huellas de tus pasos
para seguirte por los huecos
que deja la vida,
que deja tu llanto.
Saber de ti,
buscarte entre las nubes
cuando miro al cielo
o en mi interior
que es cuando te veo.
Silencios. Silencios.
Los silencios nublan la vida
y siegan los caminos.
Crecen piedras en vez de árboles,
y la lluvia, mansa,
no cesa de caer.
Suena el campanilleo del agua.
Es la luz de tu sonrisa
que cae en sonidos
desde dentro hacia arriba.
Sí. Sé de ti.