ASIDONIUM

Mis poemas - www.alfonsosaborido.es - Twitter: @asaborido

Palabras

Son las palabras que hilvano para ti,
consiguiendo hacer esa prenda,
que te abrigue y proteja
de esos fieros fríos y candelas ardientes
en que el ambiente se convierte
cuando salimos juntos a la calle.
Las palabras son las que vencen,
las palabras son las que pueden,
las bocas son las que gritan,
y el corazón y la mente,
los que vencen.
Palabras para amar,
palabras para luchar.
Tú y yo,
mudos, mirándonos.
Y ahí,
ya no hacen falta las palabras.
Sobran.
Entre nosotros ya.

Metamorfosis

Sobre los abedules, mi niña estaba,
doblándose entre sí y muriéndose de ganas.
Agarrada a sus verdes ramas,
sin quererse despegar de la segura morada,
su cuerpo se castigaba entre estertores.
Sufrimiento, cuánto sufrimiento,
para desaparecer, para terminar.
Para no ser.
El viento balanceo las hojas
como si fueran barcas,
y el cuerpo de mi niña cayó.
Desapareció su cuerpo.
Cayó, se lo llevó, el viento
y mis lágrimas fueron su lluvia.
Me fui mientras el abedul
convertía el resto de su cuerpo en savia.
Sabio cuerpo que en mi ausencia
se transformaba, para de la nada
surgir las alas.
Mi niña desaparecida,
convertida en mariposa,
estaba.

Cieno

Me pregunto como será el corazón de tu fábrica,
de que manera aleatoria, conviertes tus palabras
en cuchillos hirientes de perversidades macabras,
en esa reacción tuya que contra el amor despotrica.

No es falso todo lo que dices, es que es absoluta mentira
lo que dueles en los demás con tus cienos y fango,
desde ese traje oscuro negro con el sartén por el mango
del que el amor que predica con altavoz todo se retira.

Ciego, que no ves el amor en los demás.
Mudo, que no eres capaz de expresar un ruego.
Seco, que no mojas con lágrimas tus mejillas de emoción.

Estás muerto. Muerto en vida.
Sin gozar, sin vivir, sin sentir.

Llenando a sorbos de hiel
la vida amarga, por tu culpa,
de los demás que en silencio,
y sin ti,
se aman.